Nunca he sentido la necesidad de dejar constancia por escrito de mis pensamientos e ideas. Jamás he escrito un diario, ni un relato, ni un poema. Ni siquiera me gustaba cartearme con nadie. Por no escribir. Pero dice el tópico que, llegados a los cuarenta, hacemos cosas que antes no hacíamos. Pues muy bien, espero que en mi caso el tópico se cumpla, y que vaya mucho más allá que la creación de una bitácora.