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El día seis de junio lo he pasado en el Hospital de Cruces, en Barakaldo.
Mi padre ha sido sometido a una intervención quirúrgica de la que se está recuperando con total normalidad. Lleva allí ingresado desde el 23 de Mayo, pero no ha sido hasta hoy que he estado presente en el hospital, junto con mi madre y mi hermana, desde primera hora de la mañana.
A las ocho de la mañana ha entrado en la habitación una auxiliar de enfermería, familiar de mi mujer, que nos ha preguntado si necesitábamos algo y se ha interesado por el estado de mi padre. Quince minutos despues ha entrado una señora de la limpieza, que ha charlado en tono muy afable y tranquilizador con quienes allí estábamos
He salido un momento a la sala de espera, y en mi ausencia ha entrado en la habitación un doctor para explicar cual iba a ser el proceso de la operación y transmitir tranquilidad. Despues ha llegado un celador, al que hemos acompañado mientras llevaba a mi padre hasta el quirófano. Nos ha pedido que esperaramos y que al finalizar todo, alguien -creo que era la cirujano, pero no estoy seguro- hablaría con nosotros. Tres horas despues así ha sido.
En la unidad de reanimación, todo el personal nos ha tratado de una forma exquisita, y para describir el trato que han dispensado al enfermo no encuentro las palabras adecuadas.
Mi mujer ha llevado a nuestro hijo a la ikastola y ha ido a trabajar. Un día en el trabajo como otro cualquiera. Un día en el colegio tan bueno como siempre. He comido en casa, y mi hijo nos ha hecho reir un buen rato. Mis cuñados han comido con nosotros. Ella está muy emocionada, porque recientemente ha comenzado a trabajar en algo que le gusta y no cabe en sí de contenta. Lo hemos celebrado con una comida estupenda y un rioja de notable.
A la tarde he vuelto al hospital, pero solo podemos ver a mi padre durante quince minutos. Vuelta a casa.
Durante todo el día hemos charlado con personas que tambien tienen una vida, un trabajo, familia, ilusiones, disgustos...
Igual que en tu pueblo, igual que en tu ciudad, igual que en tu pais...
La reflexión tonta del día es: si la sociedad, el pueblo, la ciudadanía, funciona con normalidad y de manera eficiente ¿no será que la clase política que nos representa no tiene la preparación ni la disposición suficiente para solucionar problemas?