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Recojo con agrado el meme en el que me incluye don Jomra:
"copiar el párrafo segundo de la página 139 del libro que estés leyendo en ese momento. Se presupone, pues, que te gusta leer y que tienes tiempo para ello.”
y una vez que cumpla con el requisito, me extenderé un poco más.
Página 139, segundo párrafo:
Ahora que ya contamos con una visión global del territorio que abarca la inteligencia social debemos preguntarnos que podemos hacer para mejorar estas competencias esenciales. Éste parece, en lo que se refiere a las aptitudes de la vía inferior, un gran reto. Pero Paul Ekman, una auténtica autoridad en el campo de la lectura de las emociones que se manifiestan en la expresión facial (véase capítulo 1), ha puesto a punto un método que permite, pese a su funcionamiento instantáneo e inconsciente, el adiestramiento de la empatía primordial.
Daniel Goleman en Inteligencia Social -aunque dejo enlace a un sitio dónde puedes saber algo más sobre el contenido del libro, recomiendo que, si deseas comprarlo, lo hagas aquí. Cuestión de precio-.
Hasta aquí el meme, que dejo abierto según mi costumbre para que lo continúe quien quiera hacerlo.
A continuación, mi digresión:
Mi afición a la lectura me la inculcó mi padre sin querer. Y escribo sin querer, no porque mi padre no quisiera que yo me aficionara a la lectura, si no porque su contribución consistió en comprarme tebeos de Jabato y de Capitán Trueno todas las semanas. Eran tebeos de no más de seis páginas si no recuerdo mal, y en la última de ellas siempre figuraba un frustrante continuará...
Como mi hermana, según costumbre de la época, se suponía que carecía del ardor guerrero y salvapatrias necesario para disfrutar de tan ibéricos héroes, se resolvía el tema del trato igualitario hacia los hijos con adquisiciones de tebeos menos varoniles, y así tuve la ocasión de conocer a héroes mucho más divertidos -visto con perspectiva- como Rompetechos, el botones Sacarino, Doña Urraca, las hermanas Gilda, el surrealista vecindario de 13 Rue Del Percebe, Mortadelo y Filemón, Zipi Zape y otros muchos.
Lógicamente, al no saber leer, me conformaba con ver los santos, pero en cuanto aprendí a juntar la m con la a y pronunciar ma, los tebeos me parecieron mucho más fascinantes.
Un amigo de mi barrio al que invité a mi, creo que, octavo cumpleaños, tuvo el acierto de regalarme un libro/cómic sobre mitología. Era un tomo de considerable tamaño donde en las hojas pares se narraban las historias y en las impares aparecían las ilustraciones tipo tebeo. Fué un libro que marcó un antes y un después y siento no haberlo conservado -como ninguno de los anteriores- ni recordar su título.
Primeras lecturas.
Se suponía que eran una pérdida de tiempo.
Como ahora los videojuegos.
Antes de finalizar el apunte quiero confesarle algo don Jomra.
He podido participar del meme de casualidad. El libro al que hago referencia lo compré hace tres semanas. El punto de lectura está aún en la página cuarenta y ocho. Es el primer libro que empiezo a leer desde que comenzó mi afición por la lectura y seguimiento de blogs.
Once meses.
Todavía no sé si lo terminaré, y estoy empezando a mosquearme.
Categoría: Lecturas interesantes